La inestabilidad política en Grecia y el nuevo agravamiento de la crisis del euro trajeron consigo antes de lo previsto un pico en el ciclo de crecimiento mundial. El posterior descenso de los precios de las materias primas ha provocado la desaparición de las presiones inflacionistas y eso ha colocado rápidamente al Investment Clock en la fase de reflación, según explica Trevor Greetham, director de asignación de activos de la Fidelity Worldwide Investment, en su última entrega correspondiente al mes de julio.
Según el experto, "los bancos centrales probablemente relajen la política monetaria y se están dando pasos esperanzadores hacia un esquema que alivie el peso de la deuda en la zona euro". Sin embargo, "podrían pasar todavía varios meses antes de que se den las condiciones para una nueva recuperación", añade.
"Lo que ha dejado tras de sí la crisis financiera es un mundo con ciclos económicos cortos en forma de M. Un sistema financiero frágil y sobreendeudado hace que las desaceleraciones aparezcan de repente. Las recuperaciones son igual de abruptas conforme los políticos van respondiendo a las tensiones de los mercados, pero se desvanecen tan pronto como se retiran los estímulos"
En este entorno, Greetham recomienda el siguiente posicionamiento:
"Durante el mes de mayo, pasamos a sobreponderar los bonos reduciendo nuestra exposición a las acciones y a las materias primas. Sin embargo, seguimos siendo optimistas sobre los inmuebles internacionales y nuestras carteras siguen estando sobreponderadas en acciones estadounidenses frente a las de la zona euro. Estas posiciones tácticas han arrojado buenos resultados,con independencia de la sucesión de fases de tolerancia e intolerancia total al riesgo que ha caracterizado al entorno".